Sarampión: información clave ante el brote y cómo actuar con responsabilidad

17 feb 2026

El sarampión ha registrado nuevos casos en la región. No se trata de alarma, sino de prevención informada. Conocer los síntomas, revisar tu esquema de vacunación y actuar con responsabilidad son pasos clave para proteger a tu comunidad y entorno laboral. La salud es una responsabilidad compartida.

Brote de sarampión
Brote de sarampión
Brote de sarampión
Brote de sarampión

En distintas regiones del país se han confirmado nuevos casos de sarampión, lo que ha llevado a autoridades sanitarias a reforzar la vigilancia epidemiológica. Más que una situación de alarma, se trata de un recordatorio de que las enfermedades prevenibles por vacunación pueden reaparecer cuando disminuyen las coberturas o se relajan las medidas de prevención.

“Este brote del sarampión no es una tendencia o un tema en boga de la salud, es una alerta epidemiológica en la región. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, no estamos ante una nueva pandemia, pero sí una crisis de salud pública”, señala la doctora Kenia Cirigo Jiménez, Coordinadora Médica e Implant de Programas de Salud en Welbe. 

Destaca además que en el contexto actual, con la proximidad de la Copa Mundial de Fútbol 2026 y otros eventos masivos que incrementan el movimiento de personas a nivel nacional e internacional, la vigilancia epidemiológica y la vacunación no son opcionales, es imperativo actuar ahora para recuperar el estatus de erradicación de sarampión que tuvo nuestro país y garantizar una respuesta oportuna ante cualquier caso detectado.

¿Por qué el sarampión es tan contagioso?

La doctora Kenia Cirigo explica que es una enfermedad altamente contagiosa, pero prevenible, con impacto significativo en países como Estados Unidos, Canadá y México, siendo este último uno de los más afectados debido a la magnitud de la población y una peligrosa brecha de la vacunación, debido a un desconocimiento o rechazo de las vacunas por parte de algunos sectores y la falta de acceso a zonas de alta marginación, lo que nos obliga a reforzar la cobertura de manera urgente en México. 

Para Kenia Cirigo es importante ejercer acciones inmediatas para interrumpir los brotes y frenar una transmisión activa.

El sarampión se transmite por vía aérea a través de gotículas respiratorias y puede permanecer en el ambiente hasta dos horas después de que una persona infectada haya abandonado el lugar. 

Su nivel de contagio es significativamente alto: una sola persona puede infectar a entre 18 y 20 personas susceptibles. Además, la transmisión puede ocurrir incluso antes de que aparezca el característico sarpullido, lo que dificulta su detección temprana.

El periodo de incubación suele ser de entre 10 y 14 días. Los primeros síntomas se parecen a los de una infección respiratoria común: fiebre alta, tos, congestión nasal, irritación ocular y malestar general. Posteriormente pueden aparecer pequeñas manchas blancas en la mucosa oral (manchas de Koplik) y, finalmente, la erupción cutánea que inicia en el rostro y se extiende hacia el resto del cuerpo.

En la mayoría de los casos, el cuadro evoluciona sin complicaciones graves, pero Kenia Cirigo resalta que la prioridad son los grupos vulnerables, en los que puede generar complicaciones importantes.

“La prioridad son los grupos vulnerables como los lactantes, niños menores de 5 años y mujeres embarazadas, y la herramienta más poderosa para crear una barrera inmunidad y cortar la cadena de contagio es la aplicación oportuna de dos dosis de la vacuna SRP (Sarampión, Rubéola, Paperas)  ro la vacuna doble viral (Sarampión y Rubéola)”.

¿Cómo saber si debes vacunarte? Revisa los siguientes casos para identificar si necesitas vacunarte. Si ya cuentas con tu esquema completo de vacunación contra el sarampión y decides aplicártela nuevamente ante el brote actual, no representa un riesgo adicional para tu salud.

Prevención sin alarma: el papel de las personas y las empresas

Ante un brote, la respuesta adecuada no es el pánico, sino la prevención informada. La vacunación sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar contagios y complicaciones. Las personas que no estén seguras de contar con su esquema completo deben consultar a un profesional de la salud.

La OMS ha insistido en que la recuperación de los esquemas completos de vacunación es una prioridad global para evitar que enfermedades previamente controladas vuelvan a convertirse en un problema de salud pública.

En el entorno laboral, las empresas desempeñan un rol relevante en la contención de contagios. No se trata únicamente de políticas sanitarias formales, sino de cultura organizacional. Promover que las personas no asistan a la oficina si presentan síntomas respiratorios, reforzar la ventilación de espacios cerrados y fomentar el uso responsable de cubrebocas cuando exista sospecha de enfermedad son medidas sencillas que reducen riesgos de manera significativa.

Asimismo, es recomendable que las organizaciones recuerden a su personal la importancia de reportar síntomas, evitar el contacto cercano en caso de enfermedad y respetar los tiempos de recuperación. Estas acciones no solo ayudan frente al sarampión, sino también frente a otras infecciones respiratorias estacionales.

Una responsabilidad compartida

El resurgimiento de brotes como el actual muestra que la salud pública depende de decisiones colectivas. La disminución en coberturas de vacunación en distintos países ha sido señalada por organismos internacionales como un factor determinante en el aumento de casos. Recuperar esos niveles y mantener medidas básicas de higiene y autocuidado son pasos esenciales para evitar mayores afectaciones.

Mantenernos informados, actuar con responsabilidad y evitar la desinformación es clave. Cuidarnos no implica generar alarma, sino asumir que la prevención es una herramienta poderosa.

La salud no es solo un asunto individual: es un compromiso compartido entre familias, comunidades y organizaciones.

El gobierno mexicano ha puesto a disposición este sitio web para encontrar dónde puedes vacunarte. Ubica dónde vacunarte.

En contextos como el actual, la prevención no puede depender únicamente de la reacción individual. Contar con información clara, acompañamiento médico oportuno y protocolos definidos permite a las organizaciones responder con responsabilidad y anticipación.

En Welbe, entendemos que la salud poblacional es un componente estratégico del negocio: transformar datos en decisiones preventivas es parte de construir entornos laborales más resilientes. Conoce más.

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