Cuando la IA entra a la oficina, ¿quién cuida a las personas?

Líderes de RH debaten cómo implementar IA sin perder lo humano. Descubre los errores más comunes y el papel clave de RH en la transformación digital.

Evento de Welbe y Buk

Welbe y Buk llevaron a cabo un desayuno y ponencia sobre inteligencia artificial, donde se reunieron líderes de RH para hablar de una realidad en las organizaciones, la inteligencia artificial está transformando las empresas, pero nadie tiene muy claro cómo hacerlo bien.

El tema “Cómo la IA está redefiniendo la cultura empresarial y el futuro del talento” fue abordado por Leticia Loza, Consultora Experta en Inteligencia Artificial; Paulina Horta, Consultora Experta en Accelerate DEI / Talent; Luis De La Garza, Manager de Alianzas en Buk, y Christopher Gil, Manager de Alianzas en Welbe.

Tarde y con prisa; así están las empresas frente a la IA

La inteligencia artificial llegó de golpe, se instaló en las conversaciones, en los procesos y en las expectativas, y dejó a muchas áreas de Recursos Humanos tratando de responder una pregunta que nadie les había enseñado a hacerse: ¿cómo humanizamos esto?

“Una pregunta crucial es cuál es hoy tu relación con la IA”, señaló Leticia Loza. Para ella, antes de implementar cualquier herramienta es indispensable una alfabetización real: sentar las bases, escuchar a los colaboradores, entender sus procesos cognitivos y desde ahí construir una adopción con sentido.

El problema es que muchas empresas no están haciendo eso. Están respondiendo a una presión externa: el contexto en el que todos hablan de IA, todos la usan, y quedarse fuera parece un riesgo. 

Paulina Horta lo explica así: “El mayor error de las empresas al implementar IA es hacerlo sin estrategia ni objetivos, saltarse el proceso previo, querer implementarla por presión del contexto”.

Implementar sin diagnóstico, el camino más corto al fracaso

La velocidad a la que crece la IA no hace sencillas las cosas, porque esa aceleración puede ampliar brechas y generar sesgos si no hay una mirada crítica detrás.

Leticia identificó tres errores que se repiten con frecuencia: 

  • Falta de visión de los líderes.

  • Resistencia de los equipos ante cambios tecnológicos. 

  • Implementación focalizada solo en áreas con resultados visibles como ventas o marketing, dejando fuera al resto de la organización.

En tanto, Chris Gil comentó que es importante entender dónde y para qué quieres usar IA, ya que no te resolverá cosas que están mal de origen. “Si una empresa quiere IA para ventas, pero haciendo un diagnóstico ves que el problema son sus vendedores, entonces no metas IA, primero capacita a tu equipo”. 

Para Luis De La Garza, todas las personas tenemos inteligencia y esta hay que llevarla a la acción y hacerlo con inclusión. Por lo tanto, la IA se suma a nuestra inteligencia, pero nuestras acciones deben seguir surgiendo propias.

IA como detonante de presión (y eso le toca atenderlo a RH)

Hay una dimensión del tema que con frecuencia se omite en las conversaciones sobre productividad y transformación digital: el impacto emocional y cognitivo de la IA sobre las personas.

Los panelistas resaltaron que la IA presenta descarga cognitiva y en cierta forma genera presiones, tensión y hasta ansiedad porque hay miedo a ser desplazados, hay resistencia al cambio e incertidumbre en general. 

A eso se suman fenómenos como el FOBO (miedo a comprometerse con una decisión por la duda constante de si existirá una mejor opción) y el síndrome del impostor, ese temor silencioso a no estar a la altura de algo que se mueve tan rápido. 

¿Somos más o menos autónomos con la IA? Al respecto, Luis planteó que hay un fenómeno en el que dependemos de la IA y puede ser un error si buscas que “te haga la chamba”. Entonces habría que cuestionarse si estamos usando la IA para hacer el trabajo o para ser mejores.

Estas tensiones no son menores porque afectan directamente el bienestar organizacional y la productividad de una compañía. ¿Tu organización está usando la IA para aliviar la carga laboral o para aumentarla? Descarga el minidiagnóstico de Welbe y descúbrelo en minutos. 

No se trata de meter freno, sino preparar a los equipos

Los cuatro panelistas coincidieron en algo: lo humano no se pierde, pero tampoco se preserva solo. Requiere decisión, estrategia y liderazgo consciente.

Paulina fue clara en que la IA no viene a sustituir trabajos, sino a potencializarlos, pero que falta claridad en las empresas sobre cómo manejarlo y cómo comunicarlo genera resistencia, la cual solo se derribará si estás inmerso, conociéndola e identificando dónde está tu aporte de valor.

Leticia lo complementó desde una perspectiva técnica: vamos a la IA como una máquina predictiva, una gran biblioteca que conecta conocimiento, pero que no sabe de creatividad ni sentimientos. Esta máquina tiene tres combustibles: los datos con los que fue entrenada, los datos que tú le aportas y los datos que entrega y que nosotros corregimos. Si esos tres elementos no se abordan con criterio de inclusión, nada cambiará.

Las habilidades más valoradas en este nuevo escenario no son técnicas, sino las soft skills, tales como pensamiento crítico, empatía, resiliencia o manejo de la frustración. Y sobre todo, la capacidad de crear espacios de seguridad psicológica donde los equipos puedan preguntar, reconocer lo que no saben y acercarse a la tecnología sin miedo. 

RH tiene la palabra, y también la responsabilidad

Esta transformación no es nueva en términos históricos: la televisión, la revolución industrial, el internet, todas las tecnologías disruptivas reconfiguraron puestos, cerraron algunos y abrieron otros. "Estamos en medio del huracán y no sabemos a dónde nos llevará todo esto de la IA", dijo Gil. Pero eso no es excusa para no actuar.

Welbe trabaja precisamente en ese punto de intersección: como empresa tecnológica, ha construido un ecosistema de salud organizacional basado en la prevención, donde la IA está presente en el manejo de los datos que arrojan sus plataformas y ayuda a los equipos de RH a tomar mejores decisiones sobre el bienestar de sus colaboradores. 

Buk, por su parte, integra soluciones con IA orientadas a una gestión del talento más eficiente e informada.

La alianza entre ambas plataformas nace de una convicción compartida: la tecnología debe estar al servicio de las personas y RH es el área que puede liderar esa conversación dentro de las organizaciones.


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