Desgaste laboral. Señales y cómo RH puede prevenir una crisis
23 feb 2026
Enero y febrero ya no son solo meses de arranque: para muchos equipos es continuidad del agotamiento. El desgaste laboral dejó de ser estacional y se volvió estructural. En este artículo analizamos qué lo diferencia del cansancio, los principales diagnósticos en salud mental y por qué intervenir a tiempo es hoy una decisión estratégica de productividad y estabilidad operativa.

Enero y febrero solían ser meses de arranque, energía y planeación. Hoy, para muchas organizaciones, son meses donde los equipos ya llegan cansados. El cierre del año anterior, la presión por resultados, la falta de pausas reales y la incertidumbre constante han hecho que el desgaste laboral deje de ser un problema de fin de ciclo para convertirse en un estado permanente.
En 2026, ignorar este desgaste no solo afecta el bienestar del talento, sino que incrementa riesgos operativos, errores, accidentes y rotación. Para RH, entender y actuar a tiempo es clave para evitar que el cansancio evolucione en una crisis.
¿Qué es el desgaste laboral y en qué se diferencia del cansancio?
No todo cansancio es desgaste laboral. El cansancio normal aparece tras una carga intensa y se recupera con descanso. El desgaste laboral —y su forma más conocida, el burnout— es acumulativo, persistente y no desaparece solo con un fin de semana libre.
El desgaste laboral se caracteriza por:
Sensación constante de agotamiento físico y mental.
Desconexión emocional con el trabajo.
Pérdida de motivación y sentido.
Dificultad para concentrarse y tomar decisiones.
Mientras el cansancio es una señal de pausa, el desgaste es una alerta de fondo que indica que la carga, el ritmo o el entorno ya no son sostenibles.
El Dr. Emmanuel Cervantes, quien coordina la Telemedicina y Programas de Salud en Welbe, nos comparte el Top 5 de diagnósticos, con base en un análisis de la empresa en su Reporte para Diseño de Programas de Atención:
Problemas en relación de pareja: 13.3%
Trastorno de ansiedad generalizada: 6.4%
Irritabilidad y enojo: 5.7%
Trastornos de adaptación: 5.4%
Ruptura familiar / separación / divorcio: 3.8%
Cifras con base en un análisis realizado en una población de 2,973 pacientes, en un periodo de 10 meses (abril 2025 a enero 2026 para un total de 4905 citas de psicología), datos que ayudan a diseñar un programa de atención dirigido a estos padecimientos y poblaciones que atienda eficientemente esas problemáticas.
Esto confirma que la salud mental en el trabajo no solo está asociada a carga laboral, sino a la interacción entre vida personal, adaptación al cambio y regulación emocional.
Para las empresas, esto implica que intervenir temprano en salud mental no es un beneficio accesorio, sino una estrategia directa de estabilidad operativa y prevención de crisis.
¿Cuándo el desgaste se vuelve un riesgo?
El desgaste laboral no se queda en lo emocional. Con el tiempo, tiene efectos claros en la salud física y mental de las personas.
Entre los impactos más comunes se encuentran:
Ansiedad, irritabilidad y alteraciones del estado de ánimo.
Baja energía constante y sensación de fatiga crónica.
Trastornos del sueño y dificultades de recuperación.
Incremento de errores operativos por falta de atención.
Mayor probabilidad de accidentes laborales, especialmente en tareas repetitivas o de riesgo.
Diversos estudios internacionales estiman que el estrés crónico relacionado con el trabajo puede incrementar hasta en 50% el riesgo de errores y accidentes, convirtiéndose en un problema de seguridad además de salud.
Impacto de este desgaste para las empresas
Cuando el desgaste no se atiende, el impacto se traslada directamente a la organización. No siempre es inmediato, pero es constante.
Las empresas comienzan a ver:
Aumento en la rotación voluntaria.
Disminución sostenida de la productividad.
Mayor número de incapacidades y ausencias.
Conflictos internos, fricción entre equipos y líderes.
Pérdida de compromiso y apatía generalizada.
El desgaste laboral no solo afecta resultados: erosiona la cultura y obliga a RH a operar en modo contención en lugar de estrategia.
El desgaste también es un dato
En el análisis agregado del ecosistema Welbe, la salud mental se ha consolidado como uno de los principales motivos de consulta virtual. Se han detectado más de 28,000 visitas virtuales con psicóloga en empresas que implementan soluciones preventivas.
Este incremento no es una moda: es una señal estructural.
Además, el análisis del ebook El Retorno de la Prevención muestra un patrón claro: cuando la intervención psicológica ocurre de forma temprana, disminuye la probabilidad de que los casos evolucionen hacia incapacidades prolongadas o complicaciones médicas asociadas.
La diferencia no está en si existe desgaste, sino en cuándo se interviene.
Qué puede hacer RH para prevenir una crisis de desgaste
La prevención del desgaste no depende de una sola acción, sino de una estrategia integral y sostenida. Algunas palancas clave desde RH incluyen:
Pausas reales y gestión de cargas
Revisar cargas de trabajo, tiempos de recuperación y expectativas irreales. No se trata de trabajar menos, sino de trabajar de forma sostenible.
Acceso a atención médica y psicológica
La telemedicina y el apoyo psicológico permiten atender síntomas tempranos antes de que escalen a incapacidades o crisis mayores.
Seguimiento médico preventivo
Detectar señales físicas y emocionales a tiempo ayuda a intervenir antes de que el desgaste se vuelva crónico.
Rediseño de procesos y prioridades
Muchas veces el desgaste no viene del volumen, sino de la falta de claridad, duplicidad de tareas o urgencias constantes.
Uso de datos para anticipar riesgos
Medir ausentismo, incapacidades, consultas y patrones de salud permite a RH anticiparse en lugar de reaccionar.
En 2026, hablar de desgaste laboral ya no es un tema “soft”. Es una conversación de productividad, seguridad y sostenibilidad organizacional. Las empresas que ignoran las señales pagan el costo en rotación, errores y pérdida de talento clave.
Cuidar la energía de las personas no es un beneficio adicional: es una condición para que el negocio funcione.
En los próximos días presentaremos oficialmente nuestro nuevo ebook, El Retorno de la Prevención, un análisis estratégico donde abordamos el panorama actual de la salud en las empresas, incluyendo el impacto creciente de la salud mental en costos, productividad y sostenibilidad operativa.
Te invitamos a estar atento para descargarlo y conocer los datos, insights y escenarios que están redefiniendo cómo las organizaciones deben gestionar la salud en 2026.
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