Se posterga la jornada de 40 horas, pero RH debe prepararse desde hoy
7 ene 2026
La reducción de la jornada laboral a 40 horas será gradual, pero el reto para Recursos Humanos comienza hoy. Descubre cómo la salud laboral, el bienestar y la correcta gestión de cargas serán clave para mantener la productividad rumbo a 2026.
Aunque la reforma que reduce la jornada laboral a 40 horas se ha postergado, bajo un esquema de aplicación gradual, es importante que Recursos Humanos tome medidas y afine sus estrategias para no perder productividad.
La reducción de la jornada laboral a 40 horas plantea un reto legítimo para Recursos Humanos: cómo cumplir objetivos con menos tiempo disponible. La respuesta no está en acelerar a los equipos ni en exigir más intensidad, sino en entender que la productividad no depende del número de horas trabajadas, sino de la salud física, mental y emocional de las personas.
De acuerdo con la OCDE, México registra en promedio más de 2,100 horas trabajadas por persona al año, una de las cifras más altas entre los países miembros.
Para ponerlo en contexto: el promedio de la OCDE ronda las 1,700 horas anuales.
Importancia de la reforma y su impacto en 2026
La reducción de la jornada laboral no es solo un ajuste operativo; es un cambio estructural en la forma de trabajar. Países que han avanzado en esquemas de menos horas han observado un patrón común: cuando el cambio se gestiona bien, la productividad no solo se mantiene, sino que mejora.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que jornadas excesivas están asociadas con:
Mayor fatiga
Accidentes
Problemas de salud
Bajo desempeño
Costos elevados para las empresas.
Las empresas que se anticipen y rediseñen su modelo de trabajo desde la salud tendrán una ventaja competitiva clara frente a aquellas que solo reduzcan horas sin cambiar la forma de operar.
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Elementos clave de la reforma para 40 horas
3 de diciembre de 2025: se presenta la iniciativa presidencial ante el Senado para reformar el artículo 123 constitucional, impulsada por el compromiso del gobierno federal.
2026: la jornada máxima se mantiene en 48 horas. Año clave de preparación, diagnóstico y planeación para las empresas.
2027: reducción a 46 horas semanales.
2028: reducción a 44 horas semanales.
2029: reducción a 42 horas semanales.
2030: se establece oficialmente la jornada laboral de 40 horas semanales. Sin reducción de sueldos, salarios ni prestaciones.
Cambios relevantes en horas extra:
Se mantienen las horas extraordinarias, con tope de 12 horas semanales.
Máximo 4 horas diarias durante 4 días.
Si se excede el límite: pago del 200% adicional sobre la hora ordinaria.
Se prohíbe el tiempo extra para personas menores de 18 años (incluye a jóvenes de 16 y 17).
Insights estratégicos para empresas y RH:
Aunque el cambio es paulatino, la exigencia normativa empieza desde ahora. El año 2026 es el momento de prepararse, no para esperar.
La jornada será un tema de cumplimiento, no solo de bienestar. Habrá mayor fiscalización, por lo que el control de horarios y registros electrónicos será clave para evitar sanciones.
Explicar la reforma a líderes, mandos medios y colaboradores será tan importante como aplicarla.
Productividad, cargas de trabajo, turnos, metas y KPIs deberán rediseñarse con menos horas disponibles.
La reforma abre la puerta a nuevos esquemas de distribución de jornada, conciliación familiar y modelos flexibles, pero bien documentados.
Productividad basada en salud
El descanso y la salud mental son motores directos del rendimiento. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce al estrés laboral como uno de los principales riesgos para la salud en el trabajo, con efectos directos en la concentración, la toma de decisiones y la energía.
Reducir horas sin cuidar la salud solo comprime el desgaste. En cambio, cuando los equipos llegan con mayor energía, claridad mental y capacidad de recuperación, pueden lograr más en menos tiempo. La productividad se vuelve más eficiente, no más intensa.
Cómo evitar burnout y fatiga acumulada
El burnout no aparece de un día para otro; es el resultado de fatiga acumulada, cargas mal distribuidas y ausencia de recuperación. La OCDE ha documentado que empleados con altos niveles de estrés sostenido presentan menor desempeño cognitivo y mayor probabilidad de ausentarse o renunciar.
Para RH, el reto en la jornada de 40 horas es detectar señales tempranas: errores frecuentes, irritabilidad, bajo compromiso o cansancio constante. Prevenir el burnout es una estrategia directa para proteger la productividad.
El rol de RH: medir cargas, rediseñar flujos y priorizar tareas
En este nuevo contexto, Recursos Humanos deja de ser un área administrativa y se convierte en arquitecto del trabajo. Su rol es clave para:
Medir cargas reales de trabajo (no solo horas asignadas).
Rediseñar flujos que generan cuellos de botella.
Ayudar a líderes a priorizar tareas de alto impacto y eliminar trabajo de bajo valor.
Según McKinsey, hasta el 30% del tiempo laboral se pierde en tareas innecesarias o mal coordinadas. En una jornada más corta, esta optimización deja de ser opcional.
Consejos prácticos para mantener la productividad de los equipos
Aquí tienes algunas acciones concretas que han demostrado impacto en productividad y salud.
Pausas activas estructuradas que reducen fatiga física y mental y mejoran enfoque y disminuyen errores.
Telemedicina y atención oportuna para evitar ausencias prolongadas por problemas de salud no atendidos a tiempo.
Programas de bienestar integrados, fáciles de usar, que reducen estrés y rotación.
Gestión consciente de cargas de trabajo para redistribuir tareas en periodos críticos y evitar picos de sobrecarga sostenida.
Claridad de prioridades y objetivos con tal de reducir la multitarea innecesaria mejora enfoque y calidad del desempeño.
Seguimiento temprano de señales de desgaste para identificar ausencias cortas, errores repetidos o baja energía antes de que escalen.
Respetar tiempos de descanso y desconexión para sostener la energía a lo largo del tiempo.
La jornada de 40 horas no es una amenaza para la productividad. Es una oportunidad para hacer las cosas mejor. En WelbeCare apoyamos a las empresas que buscan hacer de la atención de la salud primaria la base de su estrategia de bienestar. Empieza por conocer el estado de tu empresa con este test de nuestro Semáforo de la Salud:







